sábado, 15 de marzo de 2008

Mi negocio es la Filosofía

Bueno, después de una larga semana de ataques, respuestas, contra-respuestas y un par de lágrimas, por fin me tomo el tiempo de escribir al respecto (y no, no me refiero a la golpiza a los "emos" en Querétaro). Al parecer ya casi todos han leído el artículo escrito de Carlos Mota hace unos días en la columna del Milenio con su respectiva y posterior "respuesta" (pero en caso que alguien no se haya enterado aquí van las direcciones de ambos artículos: ¿Quién quiere estudiar filosofía en la UNAM? y Seducidos en la UNAM y contra los negocios)

Para aquel que se pregunte quién es Carlos Mota, creo que le puede interesar saber que es Licenciado en Administración por el ITAM, Maestro en Administración por la Universidad de Maryland, posee una cápsula sobre Negocios en los canales 13 y 40 y es conductor de Radio Fórmula. Sin embargo, Mota se ha dado a conocer bastante entre los estudiantes de las humanidades gracias a su artículo en el Milenio Diario publicado el pasado 6 de Marzo. En primer lugar podemos corroborar la formación de Mota en las preguntas que abren su ensayo, pues desde un principio podemos intuir que Mota considera que los estudiantes de estas facultades no podrían ser contratados por las empresas como Nokia, Sabritas, Bimbo o nuestro mayor orgullo nacional, Telmex. No pienso detenerme a pensar que tendría que hacer un filósofo o un estudiante de letras clásicas (solo por dar un par de ejemplos) "en corporaciones que gustan de nutrirse de talento diverso, multiplicando las posibilidades que les brindan los egresados de las facultades de negocios o economía", pero aparentemente Carlos Mota tampoco lo hizo, pues parece que considera que lo único que debe tener en mente un estudiante es "hacer negocio" en su rama de estudios.

Ahora bien, en lo que respecta a su argumentación, Guillermo Sheridan formaliza los sostenido por Mota, exponiendo el mismo punto que Ernesto Priani: su mal disfrazado ataque hacia la UNAM se basa en dos impresiones las cuales generalizó, asumiendo que la posición política de dos personas, a saber, Lucía Morett y El Mosh, sería la misma del resto de los trescientos cincuenta mil universitarios; o bien en el mejor de los casos, únicamente refiere a "los numerosos ejemplos de estudiantes de esas facultades"[Filosofía y Letras así como de Ciencias Políticas y Sociales]. Al respecto de este punto creo que no hay nada más que agregar; sin embargo, considero que aun en el caso que Mota lea todos los correos en respuesta a su columna, difícilmente creo que sepa responder a las críticas que le son planteadas. Lo más molesto de su postura radica en el desconocimiento de la situación de nuestro país; pues pensándolo con cierto detenimiento no tendría porque saber necesariamente de que van la filosofía y otras ramas de las humanidades ―aunque cualquier persona con un poco sentido común se omitiría de hablar de algo que desconoce― pero Carlos Mota no, pues habla sobre la educación de miles de jóvenes única y exclusivamente en términos de un negocio sin conocer el perfil de sus estudiantes y egresados. Y es que, a pesar de los problemas políticos que pueda tener la UNAM así como los programas de estudios de sus licenciaturas, que evidentemente los hay, dudo que Mota esté en condiciones de opinar al respecto; el problema reside en que posturas como la suya relega a millones de egresados, particularmente en el caso de las humanidades, a trabajar por salarios indignos y que la mayoría de las veces no tiene que ver con su carrera por trabajos que son considerados "productivos" económicamente hablando, y por lo tanto, útiles y deseables. Por eso creo que lo importante consiste, no solo en responder al artículo de Mota con todo y sus inferencias y falacias, sino en señalar que este pensamiento nace del desconocimiento de las humanidades y de su función dentro de la vida social de cualquier cultura.

Por eso quisiera terminar afirmando algo que personalmente me parece evidente, pero creo que por las circunstancias es necesario recalcar: las humanidades no son un negocio, mucho menos la educación. No espero que Mota comprenda esto debido a su formación académica y profesional; pues a pesar que "se puede topar con un dentista transformado en publirrelacionsta teniendo éxito, prosperando, aunque no fue en lo que originalmente estudió" me pregunto: ¿es acaso eso lo que queremos? Si bien es verdad que "Las perspectivas profesionales que tienen los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras y de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM son básicamente dos, la docencia y la investigación", Carlos Mota considera que de eso se gana un salario digno. Creo que habría que recordarle la enorme cantidad de filósofos, artistas y humanistas trabajando de cualquier otra profesión que permita, en la medida de lo posible, mantener a una familia y sobrevivir. Mota se preocupa porque los filósofos de la UNAM quieran destruir el mundo ¿cómo? siendo críticos con el sistema y alejándose del mundo de los negocios y tomando las armas. Creo que lo que podemos concluir casi todos es que el asunto no es tan desdeñable como Mota nos quiere hacer pensar: ni todos los filósofos son revolucionarios, ni desprecian obtener dinero por ejercer su profesión, pero lo que queda claro es que su formación es radicalmente distinta a la de un economista o un empresario. A todo esto espero que el señor Mota, pero también las personas que hayan leído su columna, reconsideren su opinión después de las diversas respuestas publicadas en blogs así como los mails recibidos en reclamo por el desprecio mostrado hacia las humanidades, la UNAM y varios miles de estudiantes.


Apéndice I
Por otro lado, tal vez... y sólo tal vez, sería mejor, como insinúa mi querida María Lívi, cambiar el programa de la carrera de la licenciatura de filosofía. Y así sus egresados puedan ayudar a construir el mundo, dejando atrás las viejas áreas que conforman a la filosofía como metafísica, lógica, epistemología, y en vez de eso la carrera se conforme por novedosas disciplinas que ayuden a tan noble propósito: filosofía de la empresa, teoría del conocimiento del mercado, dialéctica de la bolsa, ética neoliberal, etc.

Post-scriptum.
Finalmente, les dejo las direcciones de varias respuestas que considero dignas de mención; unas graciosas, otras serias, unas mas o menos implícitas, espero que todos aprendamos un poco de ellas...

¿Y quién va a leer los periódicos? por el Dr. Ernesto Priani
Silogismos por Guillermo Sheridan
Carta al sr. Mota por Miriam Jerade
Yo quiero estudiar Filosofía en la UNAM por Roberto Cruz
Sobre la construcción y destrucción del mundo por Roberto Vivero
Respuesta de una estudiante de FFYL por Lívi

15 comentarios:

herramienta perfecta dijo...

éste "amigo" es un farsante.. a leguas se ve su frustracion por enfentrarse a las letras, a la poesia, a la historia y no poder con ellas, no comprenderlas.
éste "amigo" trabaja a la perfección el manual del usuario televiso y tv azteco...amarillismo y desinformacion ante todo...te aseguro que maneja a la perfección los más novedosos chismes de la farándula.

Pobre sujeto, me da lástima su "cultura".. pero que se comunique conmigo... que le puedo recomendar algun buen libro y algun buen alumno de filosfía y letras.

Robertson dijo...

Buen post mi estimado Mauricio.

Me parece muy interesante, en el entedimiento de todo esto, que nos describieras o platicaras un poco el currículum de carlos mota. Y es que, aunque el problema parece el caso aislado de un periodista que despotrica contra las humanidades, nos asoma de algún modo, a un problema muy grande en tanto sociedad; es decir, que no sabemos para que $·&$·"! sirve eso que llaman filosofía o las letras. Habremos entonces de analizar con mucha cautela lo que está pasando.

Y bueno, para terminar, me quedo y amplío lo que dijiste.

no todos los filósofos son guerrilleros, así como tampoco todos los guerrilleros son filósofos. [para bien o para mal]


pd- gracias por agregar los links

Sebastiana dijo...

No diré nada sobre la ignorancia o la falta de cultura del personaje en cuestión, por dos razones:

1) Realmente dudo si la cultura debe ser tenida en tan alta estima.
2) Para qué repetir cosas obvias.

Por otro lado, creo que su postura, a pesar de resultar lo suficientemente irritante, no tiene ni la profundidad, ni la calidad necesarias para representar una crítica legítima, que requiera una respuesta -pataditas de mosca, que les dicen- elaborada. Sería como tomar en serio a algún adolescente que pretende saber cómo es el mundo. Esto no significa que el desconocimiento justifique las acciones, pero las explica. Es bien fácil hablar cuando tu mundo es del tamaño de una corcholata.

Lo triste, creo, es la necesidad casi violenta de defender(nos) como disciplina, como institución y, por qué no, como forma de vida. No se trata de lo que pueda opinar este señor en particular, o que lo haya hecho en un medio masivo, sino que todos los que nos dedicamos a estas cosas "inútiles", desde nuestro primer encuentro con las humanidades, tenemos que enfrentarnos a ese tipo de problemas, sean opiniones en el aire o disposiciones concretas.

Más allá de la indignación y sus obvias repercusiones, considero que habría qué preguntarnos realmente qué es lo que resulta tan odioso de este tipo de ataques. En mi caso, lo que resulta más molesto no es en sí la pregunta que plantea, sino la respuesta que genera (y en esto incluyo mi largo comentario).

A lo mejor estoy bien babosa, pero creo que "a palabras necias, oídos sordos". Las palabras, al final, se las lleva el aire... creo que lo que debería preocuparnos, más allá de la protección del gremio,es aquello que hace que la gente le crea a este tipo de sujetos, que tengamos periodistas tan narrow sighted y que sea tan fácil poner en duda lo que hacemos (aunque la crítica sea absurda).

En fin, de cualquier forma, la relación entre el dinero y las cosas impoooortantes de la vida siempre ha sido problemática:

"Sin embargo, les pido una sola cosa. Cuando mis hijos sean mayores, atenienses, castigadlos causándoles las mismas molestias que yo a vosotros, si os parece que se preocupan del dinero o de otra cosa cualquiera antes que de la virtud, y si creen que son algo sin serlo, reprochadles, como yo a vosotros, que no se preocupan de lo que es necesario y que creen ser algo sin ser dignos de nada. Si hacéis esto, mis hijos y yo habremos recibido un justo pago de vosotros." (Sócrates en la Apología)

Quizá debería mandar mi currículum a Sabritas o alguna compañía así, me pregunto de qué me darían trabajo...

Capo dijo...

Pues después de desgastarme el higado por varios días he llegado a dos conclusiones: 1) que hay que tomarlo de quién viene, y que el hecho de ser del itam no se quita la imbecilidad; y 2) la UNAM es grande por sí misma, y ni la opinión de un imbecil, ni las estupideces de sus estudiantes pseudorevolucionarios, puede cambiarlo. Es la más grande institución educativa de América y eso, NADIE puede objetarlo.

Además sin humanidades es imposoble vivir, o si no lo creen, que lo intenten, a ver cuáto duran sin depellejarse unos a otros...

Capo

Lidia dijo...

Gracias por reconectarme al mundo, eso para empezar.

Me da pena pensar que hemos de estudiar durante 4 o 5 años lo que nos gusta para al final sacrificarlo en bien de la economía porque es lo que importa. Mejor que nos diga que no estudiemos eso, que mejor estudiemos economia. Mejor una carrera productiva a una tan improductiva como lo puede ser la Filosofía o cualquier otra carrera de nuestra Facultad.

Beto perdido dijo...

Es una muy buena respuesta, mi estimado Mauricio. Creo que fue una muy buena idea también recopilar algunas respuestas. Gracias por incluirme. Luego te paso otras respuestas que hallé, muy buenas, por cierto. Saludos y sí, dialoguemos.

Trompetista de Falopio dijo...

Órale, aplaudo los esfuerzos por contestar "en serio" el artículo de ese paleto. Yo no pude más que contestar con un post sarcástico, es que oooigan, el artículo parecía una broma de mal gusto; incluso tuve la esperanza de que Mota dijera en el último renglón: "ahhh vedá, los engañé." Lo que no entiendo, Mau, es por qué dices (y no sólo tú), con un tono de "safo" que no todos los estudiantes somos revolucionarios; es verdad que no todos estamos con las FARC, pero tampoco creo que estarlo tenga una connotación negativa.

Trompetista de Falopio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Janik dijo...

Me parece muy bien su respuesta Sr. Gargantua, sobre todo porque creo que muchas otras respuestas (no me refiero a las de tu rankings) se centraron en el puro odio jarocho (muy lógico claro) que sólo fomentaba la idea que el pobrecito ya tiene de que sólo somos reaccionarios (digo si somos pero somos más)(jajaja suena horrible pero si nooo?)

Ruíz Noé dijo...

¿Qué le digo mi estimado? Estoy de acuerdo, ya lo sabe. En esas personas hace falta criterio, todo lo que buscan es reducir la vida a una sola cosa: dinero. Saludos desde la madriguera.

the hammer dijo...

en mi caso, lo mas engorroso de todo este asunto es que el señor mota, piense que ojo es una oracion completa.

Black Bird dijo...

Antes que nada muchas gracias a tod@s por tomarse la molestia de leer el gran post!

Embassitor: ojalá y todos pudiéramos recomendarle un buen libro y presentarle a un buen estudiante de la UNAM; saludos hermano.
el son de Rober: creo que su formación refleja la perspectiva donde mira y al grupo que pertenece. Muy de acuerdo con tu conclusión, ahora yo agregaría que no todos los guerrilleros son pseudoguerrilleros, parece obvio, pero no siempre nos damos cuenta!

tats: un gran coment, muchas gracias por responder seriamente jo!! ya te lo había dicho pero va de nuez: te rayaste con la cita!!!
pero si, lo que yo quería transmitir, mas allá de responder a mota la cuestión seria que todos dieran cuenta de la situación del periodismo(entre otras cosas) en nuestro país...

capo: lo gacho de todo es que la gente no ve eso: la unam con todo y defectos es la institución (educativa, cultura, tecnologica, etc) mas grande del país; y se debe al pensamiento de hombres como este...

lidia: ja de nada! yo tambien he considerado dejar esas cosas tan inutiles y ocuparme del dinero, pero quiensabe si eso sirva de algo...

BP: espero con ansia esas otras respuestas, su post también me agradó mucho. Claro, ante todo, siempre dialoguemos!

livi: en primer lugar quiero decir que estoy de acuerdo contigo, ser guerrillero no tiene necesariamente una connotación peyorativa; sin embargo como estudiantes y sobre todo de una carrera como filosofía debemos tomar una postura ante los problemas, si, pero también dialogar de manera crítica primero; y me parece que ciertas personas de los movimientos revolucionarios presentes en la facultad se han limitado a un discurso panfletario y parcial. Como aclaración: no tengo nada contra los revolucionarios, solo contra los revolucionarios chafas

Janik: precisamente, una respuesta que se delimitara a listar la gran cantidad de defectos del señor mota sería tan vano como el ataque que él mismo hizo!

Ruiz noe: madriguera? bueno, se agradece el comentario, tu respuesta lo dice todo; que triste que un hombre tan "conocedor" del mundo y de lo que deben de hacer las personas sepa tan poco de la vida; saludos desde la montaña

Lidia dijo...

pprrrrttttt, el otro día me pasó lo siguiente:

Estaba yo en una reunión familiar y platicando con un tío sobre mi próximo viaje me recomendó hacer una maestría en finanzas, administración... le parecía de los más natural porque lo más natural es aspirar a una posicisión social, lo más natural es dedicarse a aquello que nos va a dar dinero...

Escrituraleatoria dijo...

Hola. Lo único que todavía nadie subraya es que lo de Mota apareció en un diario nacional que además no le dió espacio a la discusión con los blogs o a alguna respuesta. Esto es contrario a toda democracia. En definitiva, no estoy de acuerdo en eso de cambiar el plan de licenciatura a filosofía de la empresa, sería gravísimo. Saludos.

El que te dije dijo...

Un poco tarde pero creo que cualquier comentario sobre este tema es importante (más siendo estudiante de Filosofía en la UNAM)... el principal problema con lo del señor Mota, es que tiene la posibilidad de comentar sus posturas en medios de comunicación a nivel nacional, muy bien podría tener su opinión (bastante cuestionable y lamentable) pero lo mejor tendría que ser que de la misma forma existan los mismos espacios para la expresión de posiciones opuestas o de réplicas. Hace falta una buena ley de medios de comunicación, de lo contrario nos seguirán inundando de mentiras.
saludos

http://simulacroliterario.blogspot.com